Luis Donaldo Rivera Calderón
- Lugar
- Veracruz de Ignacio de la Llave
- Fallecimiento
- 23 de mayo de 2016
En su memoria
LUIS DONALDO RIVERA CALDERÓN.
(Pánuco-Xalapa, Veracruz 23 de mayo del 2016)
Luis Donaldo era el menor de cuatro hermanos, provenía de una familia humilde de campesinos del norte de Veracruz.
Joven estudiante de la licenciatura de derecho en la Universidad de Xalapa. Sus padres le habían mandado a Xalapa, pensando que era una ciudad segura. Luis Donaldo estudió hasta el cuarto semestre de la licenciatura en derecho, de la Universidad Hispano Americana. Practicaba fútbol por las tardes y se ejercitaba en el gimnasio por las noches. Seguidor de los Tiburones Rojos de Veracruz. Un joven alegre y amiguero.
Sus padres hacían el mayor esfuerzo económico para verlo graduado. Redoblaban las jornadas en el campo para darle lo mejor. “Quisimos que tuviera una mejor vida, no como la nuestra de jóvenes, al lado del machete, arando la tierra detrás de caballos”.
Un hombre de pocos años, pero que dejó amigos, familiares y una novia con el ánimo destrozado. Universitario privado de conseguir sus metas profesionales ligadas a la administración pública. Cada quince días, como parte de una rutina, regresaba a Pánuco a ver a sus familiares.
Fue el pasado viernes por la noche que se dispuso a pasar un rato de diversión con sus amigos, en uno de los antros más económicos de Xalapa.
Su tío Luis Manuel Rivera Aguilar, señala: "Abrieron las puertas con violencia y desenfundaron sus armas largas. Hubo gritos. Éramos como 200 personas en la disco. No tuvieron piedad. Las balas rebotaban por todos lados. Los mosaicos blancos se mancharon de rojo. Y los que querían escapar se resbalaban con la sangre. No sólo fueron quince heridos, les tiraron hasta a los que estaban en el piso. Fue un matadero [...] A dos muchachos los acribillaron por la espalda y ahí cayeron muertos. También hirieron a una niña de 14 años. No les importó que mi sobrino estuviera pecho tierra, ahí le dieron de balazos; el primero le entró por el tobillo; destrozándole la tibia y el peroné. El segundo perforó su riñón y el tercero le alcanzó la yugular. Agonizó 48 horas, pero en la madrugada lo perdimos"
El joven permaneció hospitalizado 48 horas en el hospital privado Los Ángeles, en la misma capital del estado. De acuerdo con los padres, fueron tres intervenciones quirúrgicas las que resistió. Su pierna donde el proyectil se encarnó le debía ser amputada en las próximas horas. Sin embargo, un paro respiratorio le privó la existencia. El deceso fue registrado a las 02:00 horas del día lunes 23 de mayo de 2016.
Fuentes
Notas periodísticas y publicaciones con las que documentamos este caso. Se abren en otra pestaña.