Mayambé
- Lugar
- Yucatán
En su memoria
MAYAMBÉ
(Uman, Yucatán-íd 1980)
En el iluminado escenario del centro nocturno Yaanal Luum, “Mayambé” hace de las suyas para gusto y placer del respetable: Envuelta en un manto erótico mantiene, cual hija de X´Tab, seductora diosa maya del suicidio por ahorcamiento, literalmente “hechizados” a los varones que abarrotan el lugar, mientras lascivamente va deshojando sus ropas: espectacular vestido, zapatos de tacón de aguja 15, medias de red, y, finalmente, al quitarse el brasier, al tiempo que los hijos de Adán están a punto de hacer erupción, descubre su verdadera personalidad: ¡Es un Travesti!
Como parte del escenario social “moderno” a fines de los años 60 del siglo XX, ejemplificado por la llegada a los barrios populares de las primeras televisiones y refrigeradores (entonces llamados “Frigidaire”, por la marca), centros nocturnos como El Jaguar o el Yaanal Lu´um fueron testigos de las exitosas presentaciones del Primer Gran Travesti yucateco: “Mayambé”.
Aclarando: según el libro: "Travestis, Transgéneros y Transexuales", del antropólogo y buen amigo Germán Pasos Tzec, “Mayambé” fue el primer travestí escénico en la modalidad de vedetismo en estas “infernales” lajas del Mayab, hoy incendiadas por el sobrecalentamiento de la Madre Tierra motivado por la excesiva contaminación que erosionó la capa de ozono que nos protege de la peligrosidad de los cancerígenos rayos ultravioleta.
A fines de los 60 y principios de los 70, quien se encargaba de “sobrecalentarle” las hormonas a los machos-cabríos que acudían a los shows de striptease en los entonces centros nocturnos que vinieron a suplir a los añejos cabarets como; Tulipanes o El Río Negro, era este señor travestí, quien con su enorme personalidad cachonda les enervaba los sentidos.
De los mejores bailarines de la Escuela de Bellas Artes de Mérida, y alumno de la maestra de ballet Socorro Cerón, termina su carrera de danza a los 20 años. A “Mayambé” le resulta chica la Mérida de los dzules, por lo que “hecha” para palabras mayores extiende las alas y emprende el vuelo hacia escenarios de renombre internacional como el afamado Afrocasino La Huerta en el mismísimo puerto de Acapulco, donde noche a noche -durante 20 años- deslumbra, primero, y sorprende, finalmente, a clientes y turistas extranjeros que admiran su arte.
Sus virtudes histriónicas revelaron sus dotes artísticas que desplegó a toda vela en las agitadas aguas del burlesque, teatro de revista y vodevil, tanto en los cabarets: Farolitos o La Cascada, y en el teatro Héctor Herrera, de Mérida, Yucatán, como en el centro nocturno internacional La Huerta, en Acapulco, y en los afamados escenarios del Manolo Fábregas y Blanquita, del De Efe.
Asimismo, esa vena artística lo llevó a figurar en la pantalla grande en películas como “Amor a la Vuelta de la Esquina”, “Carnaval de Mazatlán”, o la excelente cinta “La isla de los hombres solos”. Como cereza de este “exuberante pastel”, hay que resaltar que la obra de teatro con la cual logra su consagración fue “Hello Dolly”, al lado de la famosa actriz argentina Libertad Lamarque. Finalmente, su aura erótica alcanzó figurar también en la literatura nacional pues resultó personaje de la novela Nóstoc, de Jorge Arvizu, editada por la Universidad Nacional Autónoma de México en 1992.
Oriundo del municipio de Umán, al cual -con su tremenda presencia erótica- puso en el mapa del mundo de la travestiada, “Mayambé”, alias José de Jesús Sansores Pech, al contrario de otros que se avergüenzan de sus orígenes, presumió sus raíces, pues su nombre artístico significa “Camino Maya“. De cuna humilde, su buen corazón lo llevó a apoyar a un grupo altruista: San Vicente de Paul, con medicinas, comida y dinero en su ciudad natal.
“Mayambé” poseía su propia magia erótica en su esperado show:
Acostumbraba salir con espectacular atuendo para imponer su presencia, y al ritmo de tropicales melodías, iniciar su voluptuosa danza con su clásico estilo picaresco. Conforme avanzaba la música iba despojándose de trapos y pudor, hasta bajar del escenario, seleccionar a “su víctima”, coquetearle con arrumacos, besarle, y untarle su sexo, hasta subir nuevamente a la pista y finalizar quitándose peluca y corpiño, para -ante la sorpresa del respetable- recibir señora ovación.* "José de Jesús Sansores Pech, conocido como Mayambé, la mujer misterio, fue contagiado con el virus del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida y regresó en los ochentas a su tierra natal donde, además, se le diagnosticó cáncer de huesos. Murió rodeado de amigos íntimos y familiares.
Esta es tan solo uno de los pasajes extraordinarios de la entonces vida nocturna del puerto de Acapulco con este afamado personaje como fue Mayambé."
Texto y fotografía de Edgar Rodríguez Cimé
edgarrodriguezcime@yahoo.com.mx
Colectivo “Felipa Poot Tzuc"
Fuentes
Notas periodísticas y publicaciones con las que documentamos este caso. Se abren en otra pestaña.