En su memoria
RAUL VILLEGAS
(1972-2005).
Ya serán 10 años de su partida, y a la fecha sigo evocándole. Divertido, sarcástico, decidido, detallista, afectuoso,cachondo, sociable, fiestero, entusiasta, con una admirable disciplina deportiva, se daba a querer por quienes tuvimos la fortuna de ser sus amigos.
Por muchos años mantuvo un físico extraordinario; por mucho
tiempo el mejor cuerpo que mis ojos habían visto, resultado de sus años en competencias de fitness,que le dieron muchos triunfos y después por su dedicación al fisicoculturismo.Yo tenía unos cuantos años menos que él y lo veía como mi ejemplo a seguir. Era tan varonil que hacía dudar a las personas si era gay. Nunca me habló de su familia, pienso que no sabían o no aceptaban su preferencias ni su estilo de vida.
Se desarrolló y destacó laboralmente en el comienzo del auge de los gimnasios en los 90s en la Ciudad de México y trabajó para una de las cadenas de estos durante varios años.
Aceptó una propuesta de dirigir un gimnasio en Playa del Carmen, en donde vivió una temporada junto con su labrador llamado Sandwich, hasta que su salud se empezó a mermar. Regresó al DF y pidió asilo entonces a su mejor amigo (médico de profesión) quien le procuró cuidados hasta su deceso.
Fotografía y texto de Sergio JD.
Fuentes
Notas periodísticas y publicaciones con las que documentamos este caso. Se abren en otra pestaña.