José Yves Limantour
- Lugar
- Xalapa, Veracruz de Ignacio de la Llave
- Fallecimiento
- 8 de noviembre de 1976
En su memoria
JOSÉ YVES LIMANTOUR
(1919-8 de noviembre de 1976)
Fue un director de orquesta y compositor mexicano de música clásica. Titular de la Orquesta Sinfónica de Xalapa de 1944 a 1952. El 5 de septiembre de 1944, mediante un oficio con el sello del Poder Ejecutivo del Estado y del Departamento Universitario, se otorgó el nombramiento de “Director huésped” a José Ives Limantour, lo cual habría de ser una decisión inesperada, pero que marcó la apertura de la segunda etapa en la existencia de la Orquesta Sinfónica de Xalapa (OSX).
Una de las primeras exigencias del joven director fueron los salarios decorosos para los músicos, pues para Limantour: el músico debe vivir para la música misma; por lo tanto, merece las consideraciones que todo artista debe recibir. Por añadidura, la personalidad y el singular estilo de este director –expresivo, flexible y dinámico– atraían sobremanera la atención del público. Si antes los conciertos se veían concurridos por la gente que asistía siguiendo al gobernador Cerdán, más que por escuchar música sinfónica, ahora asistía para seguir de cerca el desempeño de aquel fogoso joven que, por otra parte, contaba con excelentes relaciones en el medio artístico de México y Europa.
Hábil en el podio, en la administración y en las relaciones públicas, Limantour se propuso lograr prodigios desde el primer momento y traer a Xalapa figuras artísticas que al paso del tiempo serían legendarias. De esta forma, el primero en su lista era el violinista de origen polaco Henryk Szeryng, al pianista chileno Claudio Arrau, el pianista Carlos Okhuysen, el violinista Higinio Ruvalcaba, el pianista ruso Alexander Uninsky entre otros. Además de traer figuras legendarias también tuvo el olfato para encontrar nuevas promesas musicales, el tubista Francisco Sánchez, el flautista Antonio N. Guzmán, el clarinetista Máximo Romero.
"Del maestro Pepe Limantour -como la pianista Carmela Castillo le decía- forma parte de uno de sus más importantes recuerdos y con quien tuvo una entrañable amistad, y desde ahí ella demuestra su amplitud de criterio para aquellos años 30s y 40s, afirmando hasta ahora: "el hombre homosexual siempre es y será el mejor amigo de cualquier mujer. Abrir el corazón de una a un amigo como Pepe Limantour es abrírselo al cielo."
En 1960 aportó arreglos en la obra "La noche de los Mayas" (1939) de Silvestre Revueltas, muchos años después de la muerte de este compositor, creando la Suite sobre esta obra que actualmente se interpreta. También trabajó sobre el último movimiento de “La coronela”, de Revueltas. En 1967 ayuda a dirigir a la OSX.
A inicios de 1969, la OSX volvió a Acapulco y allí Limantour anunció su retiro definitivo, impulsando como sucesor suyo a Juan Lomán. Al retirarse argumentó que la Orquesta había cumplido la mayoría de edad y que no podía tener como director a un aprendiz. El generador de aquel prodigio se consideraba indigno de continuar edificando sobre la arquitectura que él mismo consolidó. Se distinguió por ser un conductor muy completo en todas las áreas de la dirección, y un maestro de la técnica orquestal.
Además de la vida cuttural, Pepe Limantour tenía un círculo de amigos entre ellos Emilio Carballido, con los que se divertía en las noches, muchos de ellos de ambiente con "joteras" como Maria Luis Algarra:
"Había también María Luisa Algarra y su mundo, con Soriano en primer término Nuestra hermana de sangre desde el 48, nuestra educadora en muchas zonas: alguna noche nos leyó “Ondina”, del francés al español; nos deslumbraba dándonos tanto que no conocíamos Y ese mundo suyo, febril y superbohemio donde nos encontrábamos, nos reconocíamos nos depravábamos gozosamente Reyes Meza nos retrataba y nos daba dibujos, (por diez pesos comprábamos los de Soriano que era nuestro ídolo) y soñabamos colaborar con Chabela Vargas, que aún no cantaba en público Lola Alvarez Bravo El mambo en “Weda” y “Diego Rivera viendo bailar a sus hijas Cantaba Zarala, “el misterio humano, ¿hombre o mujer?” No teníamos dinero y Juan Soriano vendió a Sergio con unos turistas gringos, luego Sergio se escapó pero habían pagado por anticipado y bebimos contentísimos Wencho Mont hacía coreografías con putas, locas, mayates, artistas y estudiantes, ¡mambo! y Pepe Limantour comparaba a Pérez Prado con ciertas zonas de Bach Por Vizcaínas, Santa y sus veladoras (tragos que se bebían encendiéndolos antes, eran alcohol puro, riquísimos y de muchos colores ¡pero qué cruda daban!) y la madrugada nos sorprendía entre campanazos de los primeros tranvías y en compañías que reconoceríamos claramente hasta el despertar A menudo resultaban amistosas"
Fuentes
Notas periodísticas y publicaciones con las que documentamos este caso. Se abren en otra pestaña.