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Retrato de Rosario González Cuenca

Rosario González Cuenca

Lugar
Benito Juarez, Ciudad de México
Fallecimiento
5 de abril de 1983
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En su memoria

ROSARIO GONZÁLEZ CUENCA

(Cadiz, España 9 de febrero de 1892- Ciudad de México 5 de abril de 1983)

Hija de Manuel González Cordero y Francisca Cuenca, hermana de Blanca, según Fernando Muñoz Castillo, la familia González Cuenca viajaba en el mismo barco hacia México que el arquitecto Isidoro García Ruiz y Doña Felipa Hidalgo Rodríguez. Rosario apenas era una recién nacida y doña Felipa estaba encinta de la mismísima Sara García, los matrimonios se acompañaron y se hicieron amigos tan así que cuando doña Felipa dio luz a Sara y al no poderla amamantar fue doña Francisca quien le dió leche, por lo que Sara y Rosario serían hermanas de leche materna.

Cuando la niña Sara García, perdió a sus padres y fue internada en el Colegio de las Vizcainas se reencontró con Rosario. Desde entonces, todos los fines de semana salía con la familia de su amiga reafirmándose el lazo entre ellas, lazo que se interrumpió cuando se graduaron, mientras Rosario se preparó para ser "la futura señora de", Sara trabajó primero de maestra y luego se introdujo al mundo del cine.

Ambas se volvieron a encontrar a los 29 años en una tienda de ropa, Rosario se había divorciado y al no tener hijos llevaba una vida económicamente más holgada, aunque socialmente más señalada. Ese día se abrazaron, se contaron sus vidas, lloraron, se rieron, pero sobre todo decidieron no separarse nunca más. En 1932 Sara García enviudó, volcándose tanto en su carrera como en Rosario.

Cuando Sara salía de los foros, se dirigía a su casa de la colonia Del Valle, en donde la esperaba Rosario González, su compañera de muchos años. Rosario fue su compañera por casi 60 años. Rosario estuvo a su lado, la atendía, le daba sus medicinas, servía de anfitriona cuando iban a comer sus amigas como Dolores del Río y Emma Roldán, le ayudaba a seleccionar sus papeles en el cine, en el teatro y en la televisión, le apuntaba sus citas, tomaba todos los recados, la arreglaba, le elegía su vestuario, pero lo más importante, la apoyaba sentimental y profesionalmente.

Solamente en tres ocasiones incursionó en la pantalla grande: El ropavejero (1947), Dos pesos la dejada (1949) y El Inocente (1956).

Rosario fue su heredera y la persona que estuvo a su lado en sus últimos momentos. Cuando Sara murió, Rosario dijo: "Fue más que una hermana, fue madre, amiga y una gran compañera".

Agradezco a Judith Bravo Contreras, el tip.

http://guadalupeloaeza.typepad.com/.../los-secretos-de-la...

Fuentes

Notas periodísticas y publicaciones con las que documentamos este caso. Se abren en otra pestaña.