Manuel Vargas Hernández
- Lugar
- Ciudad de México
- Fallecimiento
- 31 de agosto de 2013
En su memoria
Manuel Vargas Hernández
(28 de septiembre de 1986 - 31 de agosto de 2013)A mi amigo lo conocí a principios del 2006, empezando mi segundo semestre en el ITAM. Ese día había salido temprano de clases, por lo que decidí ir a dar la jotivuelta en Zona Rosa. Llegué a Gayta y me pedí una chelita. En una de esas voltéo y veo a un chavillo que se me hacía conocido, acompañado de un chacal (que después nos enteramos que había hecho unas escenas en mecosfilms). “Yo te conozco” y de ahí nos hicimos inseparables como cinco años.
Mi amistad con Manu era como volver a estar en la secundaria. Él venía de Morelía por lo que cuando entró a la Uni, él quería tragarse la ciudad (y los hombres). Yo, hijo único sobreprotegido, vi en la Universidad la oportunidad perfecta para destramparme.
A él le debo mis mejores fiestas, un chingo de aventuras en la jotería y haber descubierto que me fascinaban los chacales. Él y yo juntos hacíamos y deshacíamos lo que quisiéramos. No necesitábamos a nadie más.
Hijo de un médico y una psicóloga, nació en la Ciudad de México; Sin embargo, desde la primaria hasta la preparatoria, vivió en Morelia, Michoacán. Estudió la licenciatura en Contaduría y Estrategia Financiera en el ITAM y durante casi dos años trabajó en KPMG. Un hombre inteligente, alegre, reventado y un ser humano que disfrutaba darte consejos y escucharte cuando más lo necesitabas. Durante los últimos días había manifestado molestias estomacales, por lo que le empezaron a hacer varios estudios clínicos. Murió mientras le practicaban una endoscopía. Así, un hombre joven y con muchísimo futuro por delante, se me fue durante un estudio de rutina.
¿Han visto la caricatura de Ren & Stimpy? “Güeyyyy, no mames, pinche Stimpy. Te pareces a Stimpy”. “¿Ah sí? Pus’ tú, pinche flacucho ñengo te pareces a Ren”. Cuando estaba de buenas me decía “Stimpirijillo”.
¿No les pasa que les incomoda y los inquieta un chingo cuando se muere alguien de su edad? Ya sé, a mí también. Además, que la vida te quite uno de tus mejores amigos debe ser uno de los golpes más culeros que puedas tener.
Espero que tu fiesta continúe. Nos vemos en el after, Manu.
Fuentes
Notas periodísticas y publicaciones con las que documentamos este caso. Se abren en otra pestaña.