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Retrato de Liberato

Liberato

Lugar
México
Fallecimiento
14 de febrero de 2012

En su memoria

LIBERATO

(+ 14 de febrero del 2012)

A principio de los ochentas conocí a André Zizet, un suizo guapo alto y esbelto con educación de aristócrata que hizo de sus finos modales y su cultura toda una profesión como publirrelacionista. André tenía debilidad por los chicos morenos de razgos indigenas. Durante pocos meses compartimos un departamento en Av Chapultepec muy cerca de la Glorieta Insurgentes, a ese departamento llegó un chamaco de veinte o veintidós años de fascinante belleza y con una historia que, a mis veintipocos años me dejó perplejo.

Me contó que había nacido en una comunidad de Veracruz, su padre era chino y su madre mexicana. Que desde adolescente se sabía peculiarmente andrógino, y que fue justamente su padre quien le enseñó que podía enloquecer de placer a hombres maduros. Esa experiencia no parecía perturbarlo mucho, muy pronto supo que la culpa tenía un precio y lo cobró. Su padre le enviaba dinero y decidió viajar.

Cuando lo conocí acababa de llegar de París, me mostró fotos de sus andanzas y en una de ellas descubrí a un ex compañero de la universidad que había decidido convertirse en diseñador de modas. Me contó que había modelado para él y que no le fue difícil integrarse a la movida parisina. Su novio era modelo también, un muchacho extraordinariamente guapo.

A mi me maravillaba su seguridad y desenfado para lucir ropa insólita, prendas "étnicas" de saber que países y que en él se veían increíbles. Su estancia en el departamento de Av Chapultepec fue breve, una tarde en que observábamos desde nuestra terraza el criadero de Alaskan Malamute de los vecinos, me dijo: "¿Tú crees que me los prestarían para unas fotografías?" me reí mucho porque por mas que dijeran que esos animales eran dóciles, se veían muy amenazantes, me describió las fotos que querría protagonizar y en su imaginación se veía fabuloso al lado de los enormes perros. Charlar con Liberato era muy agradable y divertido, con su voz amable y suave me contó de sus andanzas en Europa y justo esa tarde nos despedimos, aunque era invitado de André Zizet, me dio las gracias por la hospitalidad y me contó que se iría a vivir al departamento de un amigo que estaba loquito por él.

Jamás lo volví a ver, hasta hoy en esta fotografía que no le hace justicia a su belleza exótica y andrógina.

Descansa en paz Liberato.

Fotografía: Jaime Lopez Vela
Texto: José Arturo González Guerrero

Fuentes

Notas periodísticas y publicaciones con las que documentamos este caso. Se abren en otra pestaña.

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