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Daniel Mont

Lugar
Ciudad de México
Fallecimiento
26 de octubre de 1953

En su memoria

DANIEL MONT
(Jalisco-Ciudad de México 26 de octubre de 1953)
Empresario y corredor de arte, interesado en proyectos relacionados con restaurantes, bares y galerías de arte.
La galería de Daniel Mont y Gabriel Orendáin, pareja homosexual de mecenas, en Puebla nº 154 (Colonia Roma) era por ejemplo un lugar importante de reunión y formación de redes del “ambiente”
A Daniel Mont se debe el Museo de El Eco, con terrenos cedidos de su pareja Gabriel Orendain y creado por Mathias Goéritz, inaugurado el 7 de septiembre de 1953., con un evento mítico en el que danzantes de una coreografía de Luis Buñuel bailaban debajo y por entre la famosa escultura "La Serpiente" colocada en el patio rojo de este espacio, un patio que significaba la fusión de la culturas, la mezcla mestiza de la humanidad, mientras obras de Carlos Mérida, Henry Moore y Rufino Tamayo conversaban entre perspectivas fugadas de paredes blancas y negras.
"...con una gran expectativa por parte de sus invitados. Se presentó un ballet dirigido por Walter Nicks, con música de Lan Adomian, y esculturas de madera en pequeño formato creadas por Goeritz y talladas por el maestro Romualdo de la Cruz, en Guadalajara. En su primer mes, el recinto acogió a diferentes personajes relevantes de la cultura nacional e internacional, y ofreció a sus asistentes desde conciertos y exposiciones de arte, hasta rituales tribales que tanto atraían el gusto de Daniel Mont."
Así recuerda Mathias a Daniel: " [...] mire, una vez apareció un tipo, en una exposición mía en la galería de Inés Amor, que me pidió que yo le hiciera un edificio, yo le aclaré que no era arquitecto y sorprendentemente me respondió que no me hubiera buscado si yo hubiera sido arquitecto... Así inicié el Eco para este hombre que probablemente ha sido el mejor amigo que yo he tenido, era un estupendo hombre, se llamaba Daniel, mi hijo se llama Daniel por él [...]"
Este mecenas comisionó a Goeritz la edificación de un lugar que articulara una nueva relación entre sus intereses comerciales y el espíritu de vanguardia de algunos actores culturales de la época, con la intención de encontrar algo diferente a lo establecido. Bajo la premisa “haga lo que se le dé la gana”, Mathias Goeritz concibió el Museo Experimental el Eco en la calle de Sullivan de la Ciudad de México.
"La única condición que Daniel Mont le impuso a Goeritz en el proyecto fue la creación de un bar, un lugar donde las personas asistentes pudieran encontrarse; para ir y venir de la convivencia social a la emancipación estética. Los juegos de luz y sombra en el espacio corresponderían a la disposición de los muros interiores y a su vestibulación. Para la creación del bar, Goeritz invitó a otro personaje relevante de la escena cultural del momento que, al igual que Cueto, con su sola presencia significaría otro punto de partida, más cercano a la abstracción. Fue a Carlos Mérida a quien dieron el encargo de realizar una intervención en los muros del bar con una cenefa geométrica que representaba peces y rostros que se perdían entre triángulos y trapecios de madera policromada, los cuales fueron adosados a los muros para darle movimiento a la envolvente lineal y rugosa de las paredes del bar de El Eco. Mérida supo perfectamente qué hacer, pues varios años antes ya había realizado proyectos importantes para ampliar la experiencia arquitectónica, reconfigurando geométricamente motivos de la cultura mexicana, sin llegar a las representaciones apolíneas de Diego Rivera. Mérida siempre entendió, al igual que Goeritz, que las culturas madres en Latinoamérica estaban más relacionadas con la geometría de las imágenes y la abstracción del mundo, que lo que se entendió después en las vanguardias europeas."
Daniel Mont murió a causa de un paro cardiaco. Después de esa fecha todo el proyecto relacionado con el museo experimental se desvaneció, tras perder al corazón de la operación en tan temprano momento. Goeritz publicó en 1954 el Manifiesto de la Arquitectura Emocional, como una suerte de justificación para todos aquellos que cuestionaron el proyecto durante ese año y que nunca entendieron las intenciones de tan misterioso lugar.

Nota documental: Testimonio de una convocatoria para recordar a personas sin fotografía. Se conserva el texto y su atribución; no se atribuye la imagen colectiva como retrato individual.

Fuentes

Notas periodísticas y publicaciones con las que documentamos este caso. Se abren en otra pestaña.