En su memoria
ARMANDO ESPINOZA HERNÀNDEZ
(+ Edo. Mex mayo del 2009)
Lo conocì cuando el tenìa 19 años y yo 25, en la estaciòn Barranca del Muerto, linea 7 para ser precisos, justo para tomar el ùltimo vagòn; me gusto mucho era un chico muy sonriente, coqueto, llevaba puestos unos pants rojos y una playera blanca e iba de la mano de "su hermano menor". Nos ligamos con la mirada e intercambiamos telefonos, nos citamos y anduvimos poco tiempo, no màs de tres meses, pero el tiempo suficiente para que mi mamà le tuviera mucho aprecio.
Armando, fue de esos amores que no supe aquilatar: amable, cariñoso, atento. Debido a su orientaciòn sexual, tuvo que salir de su casa y encontrò en su madrina a una madre, que lo cuidò, que trato de comprenderlo y que le dio muchas alegrias, al grado de que su madrina prefiriera a su ahijado por sobre su marido.
A los 19 años, Armando se sabìa seropositivo y durante mucho tiempo fue muy consciente de los cuidados y responsabilidades que debìa tomar en torno al VIH, fue muy sincero al abrirse y contarme su estado serològico. A pesar de que la relaciòn no diò para màs -no fue èl, fuí yo-, me guardo mucho cariño durante toda su vida.
Armando reconociò en La Ham a una madre putativa, por corto tiempo, su caràcter dulce no compaginaba con el sabor agridulce de mi hermana. Con el tiempo, se hizo muy asiduo del Oasis donde conocì a su pareja, la convivencia era mìnima pero cordial, incluso cuando llego a conocer a alguna de mis parejas. Ahì en el Oasis, volviò a ver a mi mamà, de hecho todos los años le hablaba en su cumpleaños y en el dia del maestro, varias veces mi señora madre me lo mencionaba con nostalgia, como diciendome que el hubiera sido mi pareja perfecta.
Por su madre-madrina, me enterè de su fallecimiento, fue en aquellos dìas en que se organizaba la XXXI Marcha del Orgullo LGBTTTI en el DF. Lo velaron en casa de su madrina allà por el Molinito, no fui al entierro, pero acudi a los novenarios y estuve platicando mucho con su madrina, por la que supe que siempre me guardo un gran cariño, lamentablemente llegò a un momento en que se dejo morir, la prueba de ello fueron varios frascos de antiretrovirales sin abrir, sin usar.
Mi madre lo sigue extrañando mucho y yo le guardo mucho cariño.
Fuente: Obituario LGBTTTI Mexicano. Publicación de Alonso Hernández, 2 de septiembre de 2011.
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Lo que sabemos de los hechos
Según la publicación del Obituario LGBTTTI Mexicano:
La publicación menciona que vivía con VIH y recoge una interpretación personal sobre la interrupción de su tratamiento; no aporta una causa médica confirmada de muerte.
Fuentes
Notas periodísticas y publicaciones con las que documentamos este caso. Se abren en otra pestaña.