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Retrato de Alejandro Reza Arriaga

Alejandro Reza Arriaga

Edad
58 años
Lugar
Ciudad de México
Fallecimiento
21 de septiembre de 2019

En su memoria

ALEJANDRO REZA ARRIAGA
(México DF 3 de diciembre de 1960-Ciudad de México 21 de septiembre del 2019)
Alejandro nació en una familia, donde le educaron el amor a los animales, el amor a la vida y sobre todo la solidaridad entre pares, valores que cultivó con su familia escogida y extendida. Alejandro de chiquillo fue boy scout, así lo recuerda por primera vez Jorge Fichtl quien lo conoció de muy pequeño pues sus primos eran amigos de Alejandro y sus hermanos.
Alejandro vivió su homosexualidad como una enfermedad, en aquel entonces vivía con la vergüenza, a los 12 años intentó suicidarse, hasta que conoció a un tipo que le dijo que era homosexual y vivía feliz, lo cual le abrió una nueva posibilidad y le quitó las culpas y se animó a salir y evitar la soledad de sentirse único. Para ese entonces había conocido a Carlos Bravo, que vivía en Marsella 9-6, un departamento que pagaba: Wolfram Giffei -un alemán estudioso de la filosofía y chelista profesional- y que utilizaban para hacer fiestas.
No existían discotecas, sino los cafés cantantes, las canciones de protesta, las trovas, algunos cafés de ligue como el Euseba. En aquel entonces no existían bares gays, el ligue y la vida gay se hacían en la calle, según contó para la Hilacha Voladora, el propio Alejandro. La Zona Rosa era la zona de tolerancia, a finales de los años 70. Al hacer contacto en la calle –se pedían la hora-, se enteraban de las fiestas que se realizaban en casas privadas de personas mayores, a esas fiestas acudieron amigos en común: Luis Astorga, Mario Ortega, La Oscura, Luis Enrique González Astorga -La Pupa- y Marca que por cierto nunca fueron de Lambda.
Fue en ese momento que Max Mejía Celorio, le comentó a Carlos Bravo de la existencia de un grupo que se estaba reuniendo atrás del Fiesta Palace, en una cafetería llamada Zodiaco y los sábados se reunían para hablar sobre el Movimiento de Liberación Homosexual.
En 1978, comenzó su militancia en Lambda, Grupo de Liberación Homosexual –a los 17 o 18 años-donde hizo amistad con Xabier Lizarraga, Alma Aldana, Claudia Hinojosa, Gonzalo Aburto Peter Gelle, entre otros. Ahí estucho sobre los documentos de Kinsey y que la homosexualidad no era una enfermedad, aun así Alejandro seguía siendo conservador incluso en la vestimenta. Abominaba el pantalón de mezclilla y prefería pantalón de vestir.
Alejandro era tan conservador entonces, que corría o saboteaba en el CCH a quienes militaban en la izquierda, se sintió revolucionado y tuvo que hablar con Carlos Gallego Elías que era maestro de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, que tuvo la paciencia de explicarle y refutarle los prejuicios con los que había vivido Alejandro. Alejandro vivió una crisis existencial porque sus valores conservadores habían sido derrotados.
El discurso de la historia en los 70, era que el sujeto revolucionario era el proletariado: lumpen, trabajadores, travestis y en aquel entonces el FHAR mantenía una cercanía con estos grupos, la gente que era cercana a Lambda no se sentía identificada al cien con ellos, la manera de ver la liberación era distinta, no encajaban pues no joteaban, no asumían el lenguaje opresor hasta perder la connotación negativa. Lambda no creía que fuera necesario esto para lograr la liberación, Lambda trataba de integrar al movimiento a los grupos sociales que hacían concursos y bailes, como los de Xòchitl o el Blanco y Negro.
En Lambda no solo se habló de salir a las calles, sino de provocar la discusión misma, que se nombrara la homosexualidad, vencer la conspiración del silencio, parte de la opresión era el silencio. En términos de la escala de valores “el puto” era lo más bajo, podías ser violador, ratero, lumpen, pero no “puto”.
Alejandro comentó que también hubo un trabajo al interior, para combatir la homofobia introyectada, que censuraba y golpeaba la autoestima, aunque todavía no existían estos conceptos, pero ya se trabajaba estos sentimientos. En aquel entonces lo gay abarcaba a mujeres y hombres. Se discutían documentos, se trataba de llegar a consenso aunque se pasaran horas discutiendo, nada pragmáticos.
Ahí conoció a Arturo Vázquez Barrón, habían coincidido en proyectos e incluso ligues, la vivencia de tomar la calle en defensa de sus derechos, el desgaste de los grupos gays y el pleito entre coronas, los unió mucho. Lambda había dejado el departamento de Sexpol y el PRT les había rentado una casa que había sido sede del PRT, en Av. Baja California, donde establecieron su local, hasta que les fue imposible sostenerla con fiestas o la cafetería que le daba un enfoque de “autogestión”. Arturo Vázquez lo comenta de la siguiente manera:
“Alejandro Reza y yo establecimos una relación no solo cordial sino de identificación ideológica; compartíamos un sentido del humor muy particular, afectos y a veces hasta ligues. Empiezan a ocurrir fracturas importantes en el seno de Lambda, entre los líderes más visibles, de mayor edad que nosotros: Alejandro y yo optamos por una posición conciliadora, no de apartar nuestra militancia, sino de tratar de encontrar solución a los conflictos que estaban generando.”
Habrán sido los años 70, en tiempos de Luis Echeverría Álvarez o José López Portillo en que se discutió la posibilidad de imponer un impuesto a la gente soltera, otra forma de persecución a las personas homosexuales, incluso hubo quien pensó en casarse con su amiga lesbiana, esto había provocado cierta sensibilidad a favor y en contra de la institución matrimonial, años después Alejandro se casaría con una mujer con la intención de darle la nacionalidad mexicana.
Lambda fue un espacio donde hizo muchos amigos como: Xabier Lizarraga, Arturo Vázquez Barrón, Carlos Bravo, Max y más. En Lambda conoció a su amor más significativo “Pepe Cuellar” un joven médico con quién emprendió la aventura de vivir juntos en pareja y también proyectar a futuro, cada tres meses Alejandro y Pepe hacían reflexión de cómo estaban llevando la relación, pues sentían que tenían que ser también revolucionarios en la manera de ser pareja, se evaluaban y trataban de ser “el hombre nuevo”. Alex y Pepe decidieron emprender un negocio, dar atención médica y estancia a los adultos mayores, para ello Alejandro se preparó en estudios sobre gerontología en UNEVE.
Para Alejandro, el hecho de que la clase media se volviera el sujeto de la historia y no la clase proletaria., provocó un enojo que desembocó en el documento: “Eutanasia al Movimiento Lilo”, ser revolucionario era el ideal, ser reformista era cuestionable, pero ¡ser pequeño burgués!, era casi un anatema. ¡Cómo le ibas a dejar el Movimiento de Liberación Homosexual a los pequeños burgueses!
Tenían claro que el Movimiento era parte de una humanidad diversa, de los derechos de las mujeres, de los derechos de los negros, el reconocimiento de los adultos mayores, de los derechos humanos. Sabían que iba a ser absorbido, normalizado y hacerlo convencional.
Por aquel entonces estudiaba Antropología Social en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, trabajaba en MaCar y en la STC y militaba además. En 1984, fue el año de los duelos, pues le tocó vivir la fragmentación del Movimiento, la disolución de Lambda, le tocó vivir en carne propia la pérdida física del ser amado, Pepe Cuellar moría a causa de una extraña enfermedad asociada a la población homosexual, algunos la habían llamado “el cáncer rosa”, desde entonces Alejandro Reza asumió la responsabilidad de la dirección general de CUSEN SC o “La Casa de Mis Abuelos”.
Alejandro recibió el apoyo y acompañamiento de muchos de sus amigos de Lambda, entre ellos Arturo Vázquez Barrón, con quien seguía frecuentándose y discutiendo sobre el mismo asunto, como señala Vázquez Barrón a Braulio Peralta:
“Bueno, ¿qué fue lo que pasó, porque ocurrió lo que ocurrió?” qué era lo que podíamos hacer, para donde teníamos que movernos, es ahí donde empieza s surgir sin que nosotros lo supiéramos en ese momento, la simiente de Cálamo”
Alejandro viviría la desintegración de Lambda y la llegada de una nueva propuesta, una tercera vía al lado de Arturo Vázquez Barrón de trabajo interno con Emilio Pérez Schmidt y Gonzalo Colín que eran pareja y en su casa se comienza a realizar un análisis de lo que pasa en los grupos desde la psicología y el comportamiento social. Alfonso Medina, Mario Salgado, Roberto y otras quince personas se dedicaron a hacer un trabajo interno y sumaron algunos priistas –como buenos reformistas- que desembocaría en la creación de Cálamo.
Cálamo Espacios Alternativos, desde antes ya había hecho amistad y complicidad con Arturo Vázquez Barrón, quien fue como un hermano para él, con él vivió la desintegración de Lambda, cuando Xabier Lizarraga su otro hermano ya había dejado ese espacio para formar otro: Grupo Guerrilla Gay, Alejandro Reza estuvo contemplado en un inicio pero prefirió irse para Cálamo:
“Comencé a pensar en otro grupo que no fuera tan numeroso, que no tuviéramos que estar empezando de cero cada vez, y entonces hablé con gente: quería además que ya tuvieran un cierto discurso en torno a la sexualidad, por lo menos; podíamos disentir en otras cosas. Con gente que estaba en Lambda y que había tomado cursos de sexología, entre ellos Alejandro Reza, empezamos a medio pensar y a Alejandro como que no acababa de cuajarle la idea, sobre todo porque yo quería un grupo, como tú lo has dicho antes, en el que uno de los lineamientos fuera la salida del clóset y que fuera apartidista.”
Fueron en esos meses o años en que conoció a otro de sus hermanos de vida, Braulio Peralta, quien narra cómo sucedieron las cosas:
“Deprimido, solo, después de la incineración de su cuerpo –porque mi pareja de tres años me abandonó, entre otras cosas, al saber que en mi casa se alojaba un enfermo de sida, se acobardó al enterarse de que, efectivamente, existe una enfermedad sexual que mata si uno no se cuida- me fui a El Taller. Aquella noche conocía a Alejandro Reza, con el que fui al Espacio Escultórico a las tres de la mañana. Sobre las piedras volcánicas me puse a llorar, ante el silencio de la noche estrellada. Pero también a pensar en las formas de enfrentar el mal…”
El 29 de junio de 1985 en la calle de Xochicalco, en la colonia Del Valle se formó el grupo Cálamo. Espacios y Alternativas Comunitarias AC, la primera agrupación homosexual legalizada jurídicamente, era un sueño que tenía Arturo Vázquez Barrón una agrupación que abriera otro tipo de espacios culturales. Rodolfo Millán Dena conminó a los presentes a crear un modelo que fuera lo suficientemente flexible para permitir la convivencia y la pluralidad. Ese mismo día Alejandro Reza firmó el acta constitutiva junto a los ya mencionados además de: Jerónimo Pérez Lugo, Ángel Llorente García, Marco Antonio Rosas Tapia, Enrique Ortiz Betancourt, Tarsicio Francisco Javier Pérez Cabrera, José Luis Astorga Meza, José Cuellar González, Gerardo Peña Garza y Artemio Saldaña Rivera.
Cálamo comenzó a tener impacto dentro de la población, cada vez eran más los agremiados, los voluntarios hacían distintas actividades varias de ellas eran eventos para apoyar a enfermos de VIH, entre los que destacaron: Estrenos de películas de tema gay, recaudación de fondos, deportes y fiestas. Alejandro Reza fue el promotor involuntario de que Braulio Peralta –quien para entonces ya era un periodista reconocido y era la voz gay del periodismo-se integrará a este grupo en 1986:
“Tu entraste a Cálamo por Alejandro Reza. Dilo sin empachos. Te enamoraste de él. Todo lo hiciste por él (…) Así es Alejandro Reza. Cusen es el asilo de ancianos que fundó junto a Pepe, José Cuellar, fundador igualmente de Cálamo, una historia de amor donde tú no tenías cabida. Ni un año duró tu persistencia, mutaste a la amistad. Ganaste: es el hermano que no te dieron tus padres.”
Cálamo daba asesoría legal, asesoría médica y tenía la intención de crear comunidad, estaba pensado en ser horizontal, por lo que creaba comisiones dependiendo de las necesidades, se podía hacer cualquier cosa, juntos, se llegó a realizar hasta un taller de tejido, autofinanciado. El espacio se logró tener en un espacio del PRT que estaba en desuso y se financió realizando fiestas.
Hacia 1987, Luis González de Alba había solicitado a Xabier Lizarraga dar una serie de charlas, quedando que estos fueran los martes de abril, a su vez Xabier convocó a Alejandro Reza para ver si estas actividades se podían realizar en conjunto entre Grupo Guerrilla Gay y Cálamo, Alejandro aceptó. Por aquellas fechas, Luis González de Alba había establecido en El Taller un espacio comunitario donde por las mañanas se pudiera dar consultoría legal o médica, tuviera una biblioteca y por las noches sirviera como disco bar, este sería el espacio para “Los Martes de El Taller” que en un principio conducirían Grupo Guerrilla Gay y Cálamo.
En un principio cuando Alejandro, puso sobre la mesa de Cálamo, la necesidad de trabajar el tema del SIDA se lo tomaron muy mal, fue entonces que Xabier le tendió la mano para hacerlo en los Martes de El Taller. Amigos, activistas en común estaban muriendo, solos.
Alejandro Reza, cuenta que la prioridad de las charlas fue hablar y discutir sobre el VIH, que en un inicio, el había sido de las personas que negaban la realidad de esta enfermedad, como muchos otros activistas alrededor del mundo. Al principio no era hablar de sexualidad o cultura, sino que fundamentalmente se necesitaba hablar del VIH, pues había muchos negacionistas en aquel momento que no se estaban cuidando. La tasa de vida era de 10 años, razón por la cual Alejandro dejó la carrera, se volcó a la lucha contra el VIH, la prevención era la única barrera.
El uso del condón, lo comenzó antes de la era del VIH, cuando tuvo un novio bisexual y le causaba hilaridad pues sabía que el condón se usaba con fines no reproductivos, pero cuando comenzó a usarlo con fines de prevención, el humor y la erección se fueron, pues podías matar a quien amabas, lo cual era muy fuerte. En aquel entonces el uso del condón era balconearse por no tener los valores o la vida sexual que la sociedad te exigía.
En aquel entonces hacer un Martes de El Taller era una friega, coordinarlo, invitar a una persona, para que el mero día te cancelara, los contactos de Braulio fueron importantes, apoyando con gente. Braulio tenía la idea de que hubiera una casa para que la gente con VIH, murieran acompañados de sus amistades o familiares, mientras que Luis González veía que la causa del VIH tenía que ir por la prevención, pues la contención y acompañamiento podía apoyar a decenas, mientras que la prevención podía incidir en miles.
Carlos Bravo habla de la sidificaciòn del movimiento como parte de su caída, fueron viejos jóvenes pues les tocó vivir muchos duelos, se convirtieron en supervivientes. 1987, también fue la fecha en que se constituyó La Fundación Mexicana de Lucha contra el SIDA con el apoyo de Luis González de Alba, Guadalupe Loaeza, entre otros personajes. Luis le encomendó a Braulio Peralta invitar a personalidades a este proyecto, también le encomendó hacer un evento de recaudación de fondos para esta organización pionera. Cálamo a través de Braulio Peralta –quien asumía responsabilidades, negociaba con sindicatos, conciliaba intereses- y Alejandro Reza organizaron ese año un magno evento, conjuntaron las voces de: Tania Libertad, Eugenia León, Betsy Pecannins, Margie Bermejo y como conductora Jesusa Rodríguez, “Razón de Vivir”.
Luis González de Alba recibió los aplausos por la iniciativa de la Fundación de Lucha contra el SIDA pero se olvidó de darle los créditos a Braulio Peralta, Alejandro Reza y a Cálamo, esto fue el fin del trabajo colaborativo. Braulio nunca olvidó y Alejandro tampoco, Luis en descarga comentó que siempre ha sido muy malo para hablar ante multitudes y ello le provoca olvidar y crear este tipo de conflictos, le creí, pues durante nuestras charlas nocturnas varias veces me hizo hincapié que los Martes de El Taller los organizaba Cálamo, si Luis era capaz de olvidar a Guerrilla Gay, a Cálamo y a mucha gente.
Alejandro Reza llamó a Xabier Lizarraga y le comunicó que Cálamo dejaría de co organizar Los Martes de El Taller, le contó lo sucedido, lo que sentía, pero sabiendo que Xabier podía renunciar al proyecto por lealtad, Alejandro le conminó a seguir con los Martes, el entendía la importancia del espacio. A partir de ello Alejandro tendría sentimientos encontrados hacia Luis González de Alba, sin embargo nunca faltó a los homenajes luctuosos del líder estudiantil, y asistiría frecuentemente a Los Martes de El Taller y al Taller de los Martes décadas después.
Tras la salida de Cálamo de El Taller, buscaron otro espacio para hacer eventos intentaron en el L´Barón al lado de la Cantina del Vaquero, muy cerca del Parque Hundido, no tuvieron mucho éxito en el antro del maestro Hank González. En cambio, el empresario Henri Donnadieu les abrió las puertas, gracias a los buenos oficios de Braulio Peralta, que por amor consiguió un espacio para que Cálamo pudiera hacer eventos, recaudar fondos y crear cultura. Para evitar competir con Los Martes y con ello escindir un trabajo similar, Alejandro condicionó a que el evento fuera en otro día de la semana, así nació: “Los Lunes del 9”:
“Cálamo logró un acuerdo con el bar El 9 para crear todos los lunes eventos culturales. Fue un año de trabajo con la poesía, el teatro, la música, los libros. Diversos artistas contribuyeron en los eventos: Tania Libertad, Astrid Hadad, Carlos Olmos, José Antonio Alcaraz, Emilio Ebergengyi, Luis Zapata, Juan Carlos Bautista. El trabajo para que esto sucediera lo coordinaban Alejandro Reza y Braulio Peralta, que incorporó el grupo en 1986”.
Fueron años de logros, pues Cálamo logró realizar magnos eventos para hacer la primera clínica de atención a pacientes con VIH, pintores y coleccionistas donaron obra para recabar más recursos, una de ellas fue Teresa del Conde. Esta clínica la atendió el doctor Carlos de León con dirección en la calle de José Vasconcelos. Alejandro como todo Cálamo estaban de plácemes no sabían que estaban abriendo nuevos caminos en el aspecto comunitario, por un momento lo, lograron, un breve momento.
La salida de Cálamo la comparte con Alfonso Macías en entrevista, diciendo que Alejandro tomó la dirección externa, no la interna, hubo un cambio de jóvenes que quedaron a cargo de lo interno, cuando vio esto dejo Cálamo y el cargo como respeto a la democracia, pues sabía que sus opiniones podían generar una tendencia, alejándose realmente dejaría que los jóvenes tomaran la estafeta.

Hacia 1995 Alejandro, viajo a San Francisco y dejó una bella anécdota en León Toledo:

“Alejandro Reza vino a San Francisco a un congreso y se quedó en casa. Fue muy placentera su visita. En una ocasión salió travestido con la Condonara a regalar condones a centros nocturnos. Durante su transformación estuvo muy emocionado ya que era la primera vez que se vestía y con un propósito noble. Todo marchaba bien durante la distribución de condones hasta que llegamos a un Club de “heterosexuales” Nos recibieron bien como siempre, distribuimos condones mesa a mesa hasta llegar a los trasuntes de los pasillos y espectadores que se recargan en las paredes acechando. Por supuesto también le dimos condones a los que no se separan de la barra. Alejandro estaba súper contento porque era también su primera vez como mujer, señorona, en una barra de “derechos”-años antes se habìa travestido en una sesión de IMESEX pareciendo señora dominguera.

Se miraba súper elegante y muy guapa. La gente de daba buenos complementos. Fuera de tiempo laboral y ya con mesa, empezamos a bailar con los chacales que nos sacaban a bailar. La Cumbia, El Merengue, La Salsa, y demás sonaba rico, hasta que una más de las acompañantes; La Pepa, fue agredida por una mujer borracha que demandaba que saliera del baño porque no era mujer. Desde el pasillo escuche los gritos de la mujer y corrí para checar que estaba pasando, ya que mis acompañantes acababan de ir al baño.
Al llegar una mujer exclamaba: “Este es un bar derecho, porque embarden muestro espacio, lárguense a la Castro donde pertenece” La mujer balanceaba su cuerpo ebrio de adelante hacia tras y viceversa, sin parar. Le pregunte “Cuál es tu problema? Proseguí; No te están haciendo nada. Me contesto; “Amiga, este no es lugar para maricones que se vayan de aquí” Le conteste: “Si no te están haciendo nada, déjalos en paz. “Hahn, tú también eres un maricon, por eso los defiendes” Y continuo diciendo: “Tu y la señora se miran auténticas pero el maricon grandote, ese, está muy feo y es muy vulgar. Entonces entendí que se trataba de una cuestión de gusto y estilo y de inmediato le lance besotes tronados y salimos de baño, dejando a la borracha hablando sola. La mujer más tarde nos siguió hasta la pista, pero la sacaron por revoltosa. En los años que tenía condoneando, en este club de baile (El Cesaras) nunca me habían agredido. Pero esa noche fue diferente; la Pepa se maquillo sola y muy mal y yo me enfoque en maquillar a Alejandro, mi invitado especial.
A veces la “Pepa” José, mi asistente y voluntario estrella era muy vulgar. Alejandro me confirmo más tarde que la Pepa se acomodó los “guevos” frente al tocador, y así fue como se balconeo. Finalmente todo termino bien y nos divertimos mucho. De regreso a casa, en el carro, Alejandro y los demás empezaron a despojarse de los incomodos atuendos. Al llegar, subimos las escaleras descalzos, solo con las pantis, con la peluca y zapatillas en mano. Mientras nos desmaquillábamos, no reímos mucho y recapitulamos sobre las aventuras de la larga noche. Desde entonces supe que Alejandro era íntegro y buen amigo.”
Tal vez mi primer recuerdo de Alejandro, haya sido durante la Marcha del Orgullo XV o XVI, marchando de luto riguroso, con una gabardina negra, sombrero negro a juego y una urna donde algún amigo de Palomilla Gay, refiriera que llevaba a su difunto “marido. Para ese entonces, Alejandro ya tenía amigos muy cercanos como: Agustín Ramos, Misael, Eliud Cruz, Mario Salgado, Marco Antonio Palet, Polo Gómez.
Después es posible que lo haya visto en algún Martes de El Taller conducido por el Grupo Guerrilla Gay, hacia finales de los años 90, Alejandro estaba más dedicado a CUSEN, incluso el gobierno de la república había tomado uno de sus documentos: CUIDADOS DE LA SENECTUD, llegó a colaborar con el tema en algunos Martes de El Taller tanto de Guerrilla Gay como de Archivos y Memorias Diversas. Por estas fechas recuerdo haber ido a la casa donde vivía Alejandro para ver un pequeño archivo del tamaño de una caja de zapatos, donde tenía información de Cálamo y de Los Lunes del 9.
En mayo de 1998, Alejandro Reza y Rodolfo Millán presentaron en el Primer Foro de Diversidad Sexual y Derechos Humanos de la ALDF la ponencia: “Sobre la inconstitucionalidad del artículo 201 del Código Penal para el Distrito Federal” dando a entender que la tesis del diputado Felipe Gómez Mont no solo era insustentable también anticonstitucional. Ellos realizaron la siguiente propuesta de redacción del artículo 201:
“Al que procure o facilite la corrupción de un menor de 16 años de edad o de quien no tenga capacidad de comprender el significado del hecho, mediante actos de exhibicionismo corporal, lascivos o sexuales o lo induzca a la práctica de la mendicidad, al consumo de narcóticos, a formar parte de una asociación delictuosa, o a cometer cualquier delito, se le aplicaran de tres meses a ocho años de prisión y de cincuenta a doscientos días de multa (…) Si además de los delitos previstos en este capítulo resultase cometido otro, se aplicarán las reglas de acumulación”
En el mismo Foro, Miguel Soria realizó una crítica y señalamiento similar, logrando que los diputados se interesaran en el tema y reformaran el Código Penal, en específico, el artículo 201, dejando sin efecto la discriminación latente que existía a quienes no eran heterosexuales.
En el 2000, tras el triunfo de Fox y el posible embate de la derecha: Alejandro Reza, junto a Arturo Díaz, Rodolfo Millán, Arturo Coste, Arturo Vázquez Barrón, Luis Manuel Arellano, Rubén del Valle y Braulio Peralta promovieron la creación del Foro de Hombres Gay, un espacio que sirvió de reflexión, activismo y cultura, ahí estuvo presente Alejandro Reza, quien realizó la invitación a los parroquianos de Los Martes de El Taller.
En el 2001, Alejandro ingresaría a un GAP, couching de reprogramación Alejandro amaba su trabajo, podía quedarse las horas haciendo “horas extra”, y el mismo lo escribía:
“Llevo más de 25 años compartiendo la vida con los ancianos y es un placer enajenante que lo administrativo me lo quita.”
Al cambio de siglo siguieron otros cambios, como la venta de una casa y la compra de un departamento “loft” justo en Donceles y Eje Central, con entrada por Marconi, con una vista fantástica, bien situado de dos de sus mejores amigos: Arturo Vázquez y después Braulio Peralta. Esta ubicación privilegiada le permitió seguir con una vida nocturna en compañía de sus seres queridos, visitar El Viena, El Oasis, El Marrakesh, el Tahur, disfrutar de la compañía de jóvenes que caían entusiasmados por la conversación y jovialidad de Alejandro, estas noches podían acabar con una buena birria a las ocho de la mañana en algún mercado o en un calabozo cuando existía la delegación Cuauhtémoc.
Habrá sido por el 2003 que conoció a José Mendoza Sosa, en La Alameda, él era un joven metido en el clóset, lleno de miedos, vergüenza, fue un ligue a primera vista, verbo mató carita, mató cartera, mato todo y al poco tiempo se fue a vivir con él a su departamento, ahí se enteró que se había enamorado de un activista, fue un proceso para ambos, Alejandro de entender y sobrellevar los miedos de José y José de ir descubriendo la libertad que te da la autoaceptación y la salida del clóset, fue una aventura que vivieron juntos por muchos años, en lo que el clóset iba cayendo y José se iba afirmando como persona y comenzaba a despegar como veterinario. Ambas familias se integraron alrededor de la pareja, así como los amigos.
¿Cómo era la vida cotidiana de Alejandro? Según Braulio Peralta, Juan Ramón Anaya lo conocía tan bien que escribió el siguiente relato:
“-¡Don Ale!, don Ale…
¿Dónde se habrá metido ese señor? Nadie conoce mejor que él la casa, pues según cuentan, el mismo la fundo hace ya muchos años. Has su foto está colgada en el salón: sonriente, robusto, morenote. Junto hay otra foto de un joven bien parecido, dicen que él también fundo Cusen, que era quesque su novio o algo así pero prefiero que ni me cuente, que esas cosas son pura putería (…)
-¡Don Ale!, don Ale…
¡Qué difícil es ese señor! Si hubiera tenido idea en lo que me metía, no hubiera aceptado este trabajo. Es un mañoso, no puedes decirle nada porque siempre tiene un argumento. Todos me dicen que ni le haga caso, que hasta con políticos y sabihondos se enfrentaba, pero no es que quiera ponerme a discutir con él; si es que nada más comienza a hablar, quién sabe que tanto dice que no puedes escapar”
A inicios del siglo, tras los malos manejos que Patria Jiménez había hecho de la Marcha del Orgullo, asociaciones y activistas decidieron unirse para crear un cuerpo colegiado que impidiera que candidatos, partidos y burócratas se hicieran de esta tradición del movimiento o así por lo menos lo explica Mario Arteaga:
“…tuve el placer de conocerlo a principios de la década pasada en el proceso de la red de apoyo a la Ley de Sociedad de Convivencia; de ahí inició una amistad que valoro en el alma; pues tuve la oportunidad de conocer de cerca de un hombre comprometido y cabal, tan centrado que para muchos de mis amigos y compañeros del activismo fue una brújula ética; tan así que en la conformación del Comité Orgullo México, lo convocamos a fungir como comisario de la asociación civil.”
Alejandro Reza fue uno de los cómplices más cercanos y queridos de Enoé Uranga y toda aquella plétora de activistas que impulsaron la Ley de Sociedades de Convivencia, una ley que en su origen pretendía dar seguridad a las familias “no heteronormadas” y unidas por lazos afectivos o de convivencia. Enoé Uranga lo comenta de esta manera:
“A inicios de éste siglo -en el primer momento de la lucha por el reconocimiento de los derechos de las parejas del mismo sexo-, Alejandro Reza fue para la estrategia integral llamada Sociedad de Convivencia (gracias a la cual pudimos transformar para bien mucho en lo social, lo político, los mediático, lo legislativo) y para mí personalmente un sostén muy importante.
No se guardó nada, puso todo su esfuerzo en esa estrategia política a la que no dejó por un momento en los más de 7 años que nos llevó mantenerla. Ese triunfo fundamental en nuestra historia y muchos otros no podrían contarse sin la labor de Alejando.”
Memorables las fotos de Alejandro Reza y Arturo Vázquez Barrón en el templete cercano al Hemiciclo a Juárez, dando la cara como buenos cómplices y amigos que eran. Alejandro era chacalero, le encantaban los hombres con rasgos masculinos, también le gustaban las artes plásticas y tenía una colección de arte homoerótico en su departamento, donde hacia reuniones con sus amigos o les albergaba después de una noche de copas, una noche loca.
Una vez que redescubrió el centro, Alejandro comenzó a rodar en bicicleta con sus amistades.
En 2009, viajó con su pareja de ese entonces y Xabier Lizarraga a Cancún. En 2011 como en otros años Alejandro viajaría con su familia sanguínea, con quienes se sentía unido.
El 29 de enero del 2013, Alejandro Reza, Xabier Lizarraga y Braulio Peralta serían convocados en El Taller para reiniciar la tradición de Los Martes de El Taller, hablando del este espacio y su historia. Ese martes lo compartiría con Efraín Alonso Olmedo, Miguel Ángel Ham y Alonso Hernàndez. Xabier Lizarraga aprovechó el momento para llevarle y dedicarle su último libro: Semánticas Homosexuales a Alejandro.
El 10 de agosto del 2013, Alejandro Reza volvió a participar en Los Martes de El Taller junto a Xabier Lizarraga y Samantha Flores para hablar de la Vejez Arcoiris.
En el 2016, Alejandro Reza fue visto durante La Marcha del Orgullo con una pancarta que decía: “¡¡Paren las balas!! (reales o discursivas) Vengan de donde vengan”
Adoraba a sus sobrinos y siempre que podía les ayudaba, disfrutaba hacerlo sobre todo cuando se trataba del pastor alemán Kira, con quien gozaba jugar afuera del MUNAL, por las tardes, ella le recordaba otro pastor alemán que fue su vida: Compartilo. Tras la aprobación del matrimonio igualitario, le tocó a Alejandro acompañar algunos amigos en esa nueva aventura, en el caso de Marcos Palet, lo hizo como padrino.
El 12 de abril del 2017, Alejandro Reza volvió a participar en El Taller de los Martes, junto a Xabier Lizarraga, siendo entrevistados por Antonio Bertrán que les entrevistó con motivo de los XXX años de Los Mares de El Taller. Esto sucedió en la Librería Voces en Tinta, a donde se había mudado el evento. Además de temas históricos, también le interesaron la integración con grupos marginados dentro de nuestra población como: personas con discapacidad, comunidades indígenas, adultos mayores, migrantes.
Alejandro Reza celebraba los éxitos de sus amigos, siempre en primera fila o cercano cuando ellos cosechaban algún éxito, fuesen libros como los de Braulio Peralta o de Xabier Lizarraga a las creaciones artísticas como las de su amigo Benito Fu Chang. Tenía una biblioteca que había conservado desde su cambio de casa, me regaló de ella un libro sobre la ciudad de México en tiempos de Maximiliano, a pesar de que se le pidió que escribiera sobre su experiencia en el activismo, Alejandro se negaba consideraba que era algo de egos muy exaltados, aunque ello nos hubiera dado otras visiones sobre nuestro pasado cercano.
En las últimas marchas de junio, Alejandro solía acompañar al “contingente histórico” donde convergían Xabier Lizarraga, Yan María, Juan Jacobo y otros activistas cercanos a ellos, Cesar Estrada, Texano Vipe, Miguel Garcìa. Al año siguiente incluso dirigiría varias de las consignas y de las menciones a las ausencias significativas de la historia LGBT+
En octubre del 2017, comenzaron a reunirse los y las ex integrantes de Lambda: Alejandro Reza, Xabier Lizarraga, Sergio García Agundis, Humberto Payno, Danny Laird, Marta Torres Falcón, Carlos Rejón, Gonzalo Aburto y María Trinidad Gutiérrez Ramírez, hubo varias reuniones, varias de ellas en su casa, donde no solo se habló de las historias en común, también de los cariños que se conservaron y perduraron en el tiempo, a pesar de las ausencias.
En algún momento, Alejandro Reza nos sonsacó a varios a través de Xabier Lizarraga para conocer y disfrutar del ballet Trocadero de Montecarlo, como en algunas otras ocasiones, el punto de reunión fue su departamento donde hacia algunos meses habíamos celebrado su cumpleaños con algunos textos que le habíamos compartido –eso era lo que nos había pedido de regalos- sabía reunir distintas personas, distintas generaciones, distintos puntos de vista y lograr que convivieran.
En agosto del 2019, Alejandro Reza había ingresado por vez primera en mucho tiempo al hospital, tenía problemas con los riñones, salió del hospital renovado, con ánimos sin embargo volvió a tener una recaída. Hacia mediados de septiembre Alejandro, recayó y fue necesario internarlo en el Hospital Gabriel Mancera, donde su hermana y amistades muy cercanas se mantuvieron unidos, algunos de ellos le visitaron durante las mañanas y otros montaron guardias de noche.
Alejandro tuvo que vivir las hemodiálisis, un proceso que le minaban físicamente y anímicamente y tan solo eran soportables por el amor de su familia y el cariño de sus amigos. El domingo 22 de septiembre, muy temprano Alejandro decidió partir, estaba consciente que había llegado su final, que había burlado muchas veces a la muerte, pero también que había vivido, lo que había querido, que había gozado la vida y había sido afortunado tanto en el amor, como en la amistad, dejando un legado que sería apreciado por las generaciones futuras.
Su hermana Lilia, su alma gemela, su cómplice, amiga y hermana, quien había convocado a familiares y amistades en otras ocasiones y para mejores momentos convocó ahora para la última despedida de Alejandro. El cuerpo de Alejandro fue velado el domingo 22 en el Panteón Francés de Legaria, al día siguiente fue incinerado, sus restos están con su familia.
Me sumo al dicho de Enoé Uranga que expresa con dolor, palabras muy certeras con respecto a Alejandro Reza:
“Asumo que el grado de desinformación de mucho del activismo, la ignorancia sobre la historia que nos trajo hasta aquí, revuelta con la falacia de oportunistas que reinventan la historia para robarse un espacio que no se ganaron es brutal y por ello sé que mucho del activismo, y la gran masa de LGBTTTI del país no sabrán que hoy han perdido a uno de sus grandes.
También sé que a Alejando no le hace falta ese aplauso en particular -porque jamás le hizo falta-, pero tengo que decirlo: han perdido a uno de sus grandes y se pierden de saber que Alejando les hará falta.”
Xabier Lizarraga le dedicó este poema, que nos habla de la última conversación que mantuvieron, ya en el Hospital:

“TU PRESENCIA ALEJANDRO
—In memoriam Alejandro Reza Arriaga
Otra voz que se apaga,
una vida cortada,
un amigo que se ausenta...
No nos da tregua el dolor
y la lágrima grita sobre los calendarios...
¿Cuántas páginas quedan en blanco,
en silencio tiritando?
Innumerables, quizá...
Pero no, ninguna,
no quedarán sin voces
porque los recuerdos se agolpan
ocupando todos sus rincones.
Tu presencia, Alejandro, es longeva
y no se diluye con tu marcha,
se hace fuerte,
nos hace fuertes tu sonrisa bondadosa,
tu pícara mirada al mañana,
tu decisión de días y años
por construir un prolongado “hasta luego”...
“Seguiremos adelante
y disfrutando los hoy que nos queden”
me dijiste dibujando un guiño,
tomándome de la mano,
presintiendo tu partida.
Tu presencia, Alejandro,
tu constancia y tu emoción
son latidos en mi, en nosotros,
más allá de la carne,
más allá de los silencios,
más allá de los ayeres cansados
que te sirvieron de camino...
Sí, querido amigo de siempre,
seguiremos adelante
disfrutando los hoy que nos quedan,
con tu mano en mi memoria,
con tu recuerdo en mi llanto.
XLC 22/septiembre/2019”
Información tomada de:
https://www.facebook.com/alejandro.rezaarriaga
GARCIA MURCIA, Miguel, Magdalena Andrade Briseño, Ricardo Maldonado Arroyo y Claudia Morales Escobar; Memoria de la Lucha contra el VIH en México, los primeros años, HCH, 2012.
PERALTA, Braulio; Los nombres del Arcoiris, Ed. Nueva Imagen; México, 2006
PERALTA, Braulio; El Clóset de Cristal; Ed. B; México, 2016
SÁNCHEZ CAMACHO, David; Memoria del 1er Foro de Diversidad Sexual y Derechos Humanos, Nueva Generación Editores, México 1999
https://radioteca.net/.../hilacha-aactivismos-y.../...

Fuente: Obituario LGBTTTI Mexicano. Publicación de Alonso Hernández, 28 de septiembre de 2019.
https://www.facebook.com/photo/?fbid=10214069331303162&set=g.359703310544

Fuentes

Notas periodísticas y publicaciones con las que documentamos este caso. Se abren en otra pestaña.