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Retrato de Chala

Chala

Lugar
México

En su memoria

CHALA

(Tecolutla, Veracruz-Monterrey, Carretera a Laredo aprox 1994)

Cuando Aristeo Jimenez escribió este artículo, nombró a Chala como Tala. Solo hago esta corrección en el texto y agradezco este rescate..

"En 1989 cuando comencé a retratar el barrio de La Coyotera, conocí a Chala un jarocho vestido de mujer, Que caminaba con dificultad, pues siempre calzaba unos zapatos de tacón muy alto. Era Diciembre, hacía frío, en una cantina Llamada El Delirio lo vi por primera vez. Se acerco a mi y me pidió que le invitara una cerveza, luego se recargo en un rincón y se quedo dormido.

Chala siempre soñaba mucho, soñaba remando una pequeña barca por el Río Tecolutla, trepando las palmeras para cortar cocos , o comer mangos verdes con chile en polvo, Añoraba su niñez feliz en ese pueblo de pescadores que no recuerdo su nombre. Yo le decía de apodo Pigua, Porque me recordaba ese personaje del niño pescador en la película Tiburoneros de Luis Alcoriza. El día que le pedí permiso para tomarle una fotografía me confío que en dos semanas mas se regresaba a su pueblo, que ya se sentía viejo y los clientes ya no lo buscaban como antes. Le prometí ayudarle con el pasaje y volver unos días después para entregarle su foto y despedirme de el.

Por motivos de trabajo en el periódico donde yo laboraba como reportero gráfico, Me enviaron a Austin, Texas, para realizar un reportaje, Al volver me acorde de Chala y me propuse buscarlo por la tarde. Cuando caminaba por la calle para tomar el camión rumbo a la coyotera leí en un puesto de periódicos el encabezado del diario vespertino El Sol, este decía: "Atropellan y matan a travestí en la carretera a Santa Rosa", aceleré el paso pensando en Chala, Iba repitiendo en voz alta "que no sea Chala que no sea Chala", pero en un párrafo de la nota decía que la persona muerta calzaba unos zapatos de tacón de aguja tipo estileto.

Y si era Chala lo adivine enseguida al ver a mucha gente afuera de El Delirio, esperaban ya su cuerpo para velarlo. Me puse triste y me fui a mi casa, No quise asistir a su entierro. Volví a los tres días y le entregue la fotografía al cantinero le dije que la colgara en ese rincón donde Chala se recargaba y se ponía a soñar, A soñar en su pueblo de pescadores y donde algún día prometió regresar."

Texto y fotografía de Aristeo Jimenez.

Fuentes

Notas periodísticas y publicaciones con las que documentamos este caso. Se abren en otra pestaña.